lunes, 3 de enero de 2011

230.

Abracé tu corazón cubierto por el aura oscura a la que siempre amaste, aunque acabó por consumirte.
Ahora sólo quiero huir, correr sin fin, alejarme de los paisajes en los que juré oirte reir junto a mi.
Ya no hay nadie que me diga ''por favor, no te vayas'', ni siquiera pude decir adiós al aire, simplemente lo recogí y lo guardé, porque sabia que me haría falta para cuando el aliento me faltara en mi caminata.
Dejaré atrás todos los errores, todas las lágrimas, todo nuestro ruido, eso ya no existe, está duramente enterrado bajo mis pasos acelerados.
No hay dirección en mi futuro, no hay lugar donde volver en los recuerdos.
Aunque esté empezando a tropezar, caiga y quiera morir, me arrastraré hasta el fin, en esta carrera sin sentido en la que me embarqué, guardandote en un collar sobre mi cuello.
Y cuando ya no queda más aire que consumir.
Ni suelo por el que caminar.
Caeré.
Será mi final.
Lloraré lágrimas de impotencia y agarraré con todas mis fuerzas a tu corazón y le susurraré con una rota voz: ''creo que debo morir ya''
Mi boca dibujará una sonrisa que casi no se mantendrá y brillarás entre mis manos. ''Te he estado esperando''
Te dejaré escapar y tu me robarás el último aliento, abandonando un cuerpo débil y frágil, que se convertirá en polvo con el roce del viento.

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