Sentada en la cama, mirando a la pared, nunca pensó que caería de cabeza. Ellas sólo eran dos chicas en busca del amor, atraidas por el fruto prohibido. Inexpertas en el juego que ahora hasta los bebés practican.
Tu me explicas las reglas y yo las aplico.
Debe reconocer que era un poco divertido para ella. Le relajaba sentir sus manos, le gustaba el sabor de su lengua, pero eso no son razones justas ante la mirada del mundo.
Espera, frena, practiquemos un poco antes de ponernos en marcha por el camino.
Tus manos aquí y mis labios sobre los tuyos.
Sentada en la cama, mirando un nuevo SMS, ¿qué le puedo contestar? ¿Qué debería hacer con estos sentimientos?
¿Tu y yo, una cita? Besos y caricias frente a ojos de otros, no estoy muy segura.
Quiero que la gente vea lo expertas que somos en el juego del amor.
Juntas, mostremos un amor puro y sin defectos al mundo.
Su admiración hacia nuestra experiencia empieza a frustrarme. Es sólo envidia, repito.
Nunca pensé que me molestarían todas las miradas, todos los dedos apuntando a nuestros cuerpo.
¿Tu y yo, un error? Besos y caricias frente a otros ojos. No estoy muy segura.
No apartes tu mano de la mía. Te protegeré de sus gritos.
Sólo dame un beso más, en este juego prohibido.
¿Tu y yo, separarnos? Sin besos y sin caricias. Gritaré.
Te escribiré todas las palabras de amor que desees, camuflaré sus miradas pero, que no se acaben nuestros sentimientos.
Tu dices que debemos borrar todo.
¿Cómo borro estas emociones tan fantasticas?
Reinicio mi corazón, pero no consigo que mi mente me prohiba acceder a ti.
Tu y yo, gritando, estamos cayendo de cabeza.
Escondidas, sin refugio fijo, nos ahogamos en las lágrimas.
No te dejes vencer.
¿No eras tu la que me pedía luchar por un lugar en el corazón de alguien?
Hagamonos oir. Grita estos sentimientos. Sin dejar de bailar entre las sabanas y de cantar entre nuestros labios, no dejes que nos paren.