Tu nombre ha desaparecido de mi muñeca izquierda, la que frecuenta estar llena de un negro borroso. Sólo es cuestión de tiempo que te vuelva a tatuar en todo mi brazo, siguiendo por mi cuello y pecho hasta reyenar el último rincón de mi parte izquierda, que se vuelve pura con la tinta sobre ella rezando palabras que nunca llegarán a ser captadas por su dueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario