Me has dejado inmune a cualquier contacto con la realidad, viviendo de tu mirada.
Inundas mis sueños, trastornandome. Estas metido en mi mente y estoy sin ninguna solución contra mi droga.
Inyecto tu voz en mis venas, para no quedarme vacía. Tomo dosis diarias de tus rimas, para mantenerme viva.
Y ahora no puedo escapar.
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