Y sigo atascandome en ti y en las mentiras que yo misma me inventé para poder sobrevivir. Pero este no es el momento de mirar atrás, para hundirme otra vez en tu mirada tan lejana como cercana. Que injusto es decir que así es la vida. Que injusto es decir todas las palabras que salen de nuestras bocas. Y repitelas, repitelas, por favor, porque si tengo que morir en dolor que sea en el tuyo. Destrozame de nuevo.
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